donde toda mi estupidez y mis patologías cobran vida.

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06 enero 2011

Volví a viajar.

Sin drogas.

Me volví a subir a varios aviones y volví a vivir las maldiciones de los bebés gritones, las ancianas que no entienden nada y las personas que toman un "Estamos abordando solamente, únicamente, exclusivamente a las filas 20 a 23. Si usted no tiene un asiento en alguna de estas filas no se forme ahorita. Repetimos, sólo estamos abordando a personas con asientos entre las filas 20 y 23, en serio, si su asiento está entre el 1 y el 19 o el 24 y el 35, no se forme por favor. Vea su pase de abordar y busque números que vayan entre el 20 y el 23, si los tienen fórmense, si no, no. Gracias" como un "Ey todos, vean si tienen un papel en la mano. Léanlo tranquilos. Ahora, no importa lo que diga, no importa si es una receta médica, una carta de su admirador secreto o una paleta, párense, fórmense en bola y en 45 filas distintas para mandar a la puta madre todas las instrucciones que les estamos dando para intentar que su vuelo sea uno más práctico, placentero y eficaz. Idiotas."

Exhibit A:


Y creo que ahí eran sólo los que viajaban con menores de 5 años o que necesitaban algún tipo de ayuda especial.

Pero bueno, lo que sí estuvo divertido fue volver a ver los manuales de emergencia y darme cuenta que si los pasados estaban del pito, éstos parecen dibujados por un niño que padece de sus facultades mentales, sin manos, ciego y daltónico. Ustedes dirán:

Si es usted un pasajero negro, de raza negra, negro, le pedimos por favor que no se robe las lap tops de 1985 con las que viajan los pasajeros blancos. Recuerde, las cosas de los demás van en el compartimiento superior, no en su casa.


Pero no se preocupe, negro, ya que como puede darse cuenta, en caso de una pérdida de presión en la cabina, las máscaras con oxígeno caerán y sólo usted y su gente podrán usarlas. Y también ninjas y hombres que porten la máscara de hierro.


Antes de que ustedes hombres blancos caucásicos se preocupen y nos demanden, aquí está lo que tienen que hacer con sus máscaras de oxígeno.

De las 75 máscaras que caerán enredadas mientras usted teme por su vida, tome una y jálela cual pene de hombre que odia. Eventualmente ponga la banda elástica por encima de su cabeza y respire normalmente.

Una vez que la tenga puesta, ayude al niño deforme/enano gordo que viene junto a usted. Yo en lo personal espero que no sea su hijo porque está re feo. Ya que todos las tengan puestas, respiren normalmente y pregúntense lo siguiente: "¿Qué pasajero estára muriendo por asfixia en este momento al no tener máscara? Me pregunto esto porque somos dos personas, en dos asientos y hay 4 máscaras. Hmmm. Qué raro. Creo que volví a tapar el excusado antes de salir de casa. Fuchi."


Y no lo olvide, usted tiene un máximo de 10 segundos para hacer todo esto o morirá. Golfa.



Recuerde tener bien abrochado el cinturón de seguridad durante todo el vuelo y... madre de dios... asegúrese de no hacer enojar a más ilustradores. Ahora sí lo dibujaron con las nalgas. Deforme.

Jajajaja, ya no hay respeto.

Sabemos que todos ustedes viajan con chingos de cosas que se acaban de comprar o que llevan para entretenerse en su destino final. Le pedimos por favor que por más que alguien ponga Free Bird, I Will Always Love You o cualquier power ballad genérica, no saque su encendedor morado para cantarla. Tampoco está permitido el uso de...¿radios? ¿mini computadoras? ¿despertadores? bueno, eso. Le informamos que sólo puede utilizar su celular si tiene las teclas completas y si es más actual que esta mamada. Sólo puede usarlo si tiene el 7, * y 0. Y por el amor de dios, no use el puto cochecito a control remoto que le compró al hijo de su amante... ya en serio, ¿alguien ha visto en algún vuelo que un niño saque su coche de control remoto y haga berrinche para usarlo mientras la aeromoza corre con pánico en la cara y sudor bajo sus chichis para evitar que todos mueran? Yo no.


En caso de aterrizaje de emergencia:

Si usted está en el primer cuadro, merece morir por los colores de ropa que eligió.

Si está en el segundo cuadro, sáquese una silla de bebé del culo por arte de magia, y ponga ahi al niño que está secuestrando.

Si es la del tercer cuadro, asfixie al bebé con todas sus fuerzas entre sus pechos (#nanas) y por favor dese cuenta que aunque su otro hijo bastardo está bien amarrado a la silla, la puta silla no está amarrada al asiento, así que lo más probable es que él muera. Mala madre.


Si fallan las luces, foquitos se encenderán por el pasillo para decirles por dónde ir.

Y no olvide, la letra del día es la O.

Una vez que el avión esté en el piso, cheque si hay hielo o fuego afuera. No importa cuál sea el caso, no se preocupe, su bigote es demasiado awesome como para que algo malo le pase. Usted, vivirá.



Si el aterrizaje se lleva a cabo en tierra, conviértase en muñeco de Keith Haring y salte como si fuera la resbaladilla de la casa del tío de su amigo que los tocaba de niños.


Una vez abajo, corra desesperadamente por ayuda y no espere a nadie. ¡A nadie!


Si el aterrizaje es sobre agua, primero saque con mucho cuidado el cadaver que había escondido en el compartimiento superior.

Recuerde que sólo lo permiten "on some aircraft". La próxima lo tendrá que documentar.

Busque a las minorías del avión y vea cómo se ayudan entre sí. Si siente que el cuadro número 2 tiene todo para demandar a esa señora de abuso infantil, usted está en lo correcto. Sin embargo, la calma en la cara del pequeño niño Indio del cuadro 3, hace que digamos "aaawwww" en vez de "culpable" así que la Señora Cosby saldrá libre. Si puede asegurarse que el chaleco no le quede enooooorme al pobre chavo, se lo agradeceremos, si no, jálele su pilín.


Si es usted una MILF, póngase el chaleco salvavidas y observe maravillada como su busto creció magistralmente mientras flota en medio de la nada junto a un señor que por lo visto tiene pito de perro con la puntita roja.


Si en vez de chaleco tiene que usar el cojín, no olvide la mirada dramática y la pose de sirena de mitología griega mientras flota hacia su muerte por hipotermia.


En caso de que se usen las balsas inflables, desamárrela de dónde putas sea que esté, póngase en la posición más recta y bizarra que pueda y en cuanto ese hijo de puta de pantalones cafés regrese por su bolsa de cacahuates, suba a la anciana (posible GILF) y déjelo para que muera solo como el hijo de puta de pantalones cafés que es. ¡Huya! ¡Rápido!


Le recordamos que en todos nuestros procedimientos de emergencia está prohibido fumar, cargar maletines de trabajador ochentero en Wall Street y lo más importante de todo, está estrictamente prohibido hacer el moonwalk con tacones.


Come fly with me. Lets fly, lets fly away.

03 enero 2011

Dos Mil Putas Once.


Viendo el título que puse, me gustaría que esto tratara de la historia de las dos mil y once putas que cabalgaban en pegasos a través de mis sueños y que eventualmente me daba hasta que se me terminaba el semen. Pero no va por ahí. Afortunadamente. De lo que habla el título es de este maravilloso año que acaba de empezar y que como todos, trae consigo 750,000 propósitos que nadie va a cumplir. ¿Por qué chuchas tenemos ese fanatismo pendejo de cambiar por completo nuestra vida en cuanto empieza el año? Si me dicen que tengo el colesterol alto o me doy cuenta que ya no me quedan mis bodies, en ese momento voy al doctor o me pongo a dieta, no me espero hasta enero para hacer una lista de cosas que quiero cambiar de mi estilo de vida. Y si ningún año logramos ni la mitad de ellos, ¿por qué lo seguimos intentando? Entiendo que el que persevera alcanza pero esto ya son mamadas. Quiero conocer a alguien que todos los años se ponga propósitos nuevos, que no haya repetido nunca uno solo, estrechar su mano y darle permiso de que me cachetee como una perra que le debe dinero. Pero no tengo miedo de esas cachetadas, porque esa persona no existe. Nadie los cumple.

En fin, el punto es que como todos ustedes, yo también me he puesto los mismos propósitos una y otra vez, pero finalmente acepté mi mediocridad y dejé de hacer propósitos de año nuevo. Hasta ahora.

Este año decidí motivarme. Ponerme metas que sé que soy capaz de cumplir. Tal vez nunca pude concretar mis propósitos porque eran muy difíciles, así que le di reset, me fui a las opciones y puse la dificultad de mi vida en Easy. Todo eso para presentarles los propósitos que tengo para este 2011. Propósitos que sé que puedo lograr y que espero ser feliz al hacerlo. Entiendo que normalmente son 10, pero tomando en cuenta que esos 10 son muy difíciles y éstos no tanto, quise excederme un poco.

  1. Engordar.
  2. Destruir más mi cuerpo con alcohol y drogas.
  3. Llegar más tarde al trabajo.
  4. Hacerme pendejo hasta mediados de febrero con los otros propósitos.
  5. Seguir haciendo lo mismo todos los fines.
  6. Viajar a lugares que ya conozco.
  7. Quejarme todos los lunes.
  8. Odiar los domingos.
  9. Empezar a fumar.
  10. No hacer ejercicio.
  11. No entrar al gimnasio.
  12. No ponerme a dieta.
  13. Comer peor para tener más diarrea. Lo cual me recuerda que tengo que actualizar mi credencial de "Cliente Consentido" en Burger King.
  14. Ver más tele.
  15. Pasar más tiempo frente a la compu.
  16. Jugar más Xbox.
  17. Cuidarme menos.
  18. Darme a mujeres que no considero atractivas.
  19. Manejar más pedo.
  20. Bañarme máximo 4 veces a la semana.
  21. Gastar más dinero del que tengo.
  22. Cruzar bebidas alcohólicas.
  23. Probar una droga que juré jamás probar porque me daba miedo.
  24. Proponerme hacer algo nuevo y luego dejarlo a medias.
  25. Ver menos a mis amigos.
  26. Volver a no pasar de la mitad del mismo libro.
  27. Trabajar de malas.
  28. Ser más racista, misógino, antisemita y políticamente incorrecto.
  29. Hablar de cosas que no entiendo y quedar como un pendejo.
  30. Dormir menos.
  31. Dormir peor.
  32. Dormir solo.
  33. Mentar madres cada que pago la renta, el gas, la luz y el cable.
  34. Masturbarme más.
  35. Bajar más música que nunca escucharé y sólo me va a llenar el iPod.
  36. Tenerle menos paciencia a todos.
  37. Twittear más.
  38. Autistear más.
  39. Burlarme más de personas de quienes no me debería burlar.
  40. Pasar menos tiempo con mis hijos.
  41. Tener menos hijos.
  42. Mentir más sobre mis hijos.
  43. Amanecer más veces junto a alguien de quien me voy a arrepentir de tener a mi lado.
  44. No aprender ningún idioma nuevo y hablar tanto en spanglish que se me olvide cómo se dicen varias palabras en español.
  45. Mentar más madres de los hipsters y a la vez ser bien hipócrita yendo al Imperial a Rhodesia y pasándola pocamadre.
  46. Mentir más de mi edad para darme a mujeres más chicas.
  47. Hacer llorar a más personas.
  48. Dejar de fingir que me caes bien. Sí, tú.
  49. Empedar más entre semana, sobretodo los martes.
  50. Poner mi vida en riesgo cada que pueda.
  51. Quedar mal con más personas que el año pasado.
  52. Limpiar menos mi cuarto.
  53. Comprar más cosas que jamás usaré.
  54. Pedirle el teléfono a mujeres sabiendo que nunca les voy a hablar.
  55. Hacer bien mi cama máximo 2 veces al mes.
  56. Seguir a más mujeres en Twitter porque están guapas y no por lo que dicen.
  57. Confundirme mucho más.
  58. Ser más inmaduro.
  59. No llegar a la ceremonia religiosa de las bodas.
  60. Gastar más dinero en puteros.
  61. Hablar más de basket colegial con personas que no siguen el basket colegial.
  62. Pedir otra botella cuando sé que ya no puedo tomar más y no debo gastar más.
  63. Necear más a las 3am.
  64. No bajar la tapa del baño en el departamento de una mujer.
  65. Creer menos en Dios.
  66. Mejorar en todo, menos en lo que realmente necesito mejorar.
  67. Ser más egoísta.
  68. Quedarme más ciego.
  69. Decir más seguido las siguientes palabras: verga, panocha, tetas, mecos, chaqueta y holocausto.
  70. Ir menos al doctor, sobretodo al dentista.
  71. Pasar más horas en el tráfico.
  72. Tener peor condición física.
  73. Pedorrearme más en público.
  74. Comer más dulces.
  75. Intentar darme a alguien de la oficina para complicar e incomodar más las cosas.
  76. Repetir el mismo error una y otra vez.
  77. No aprender nada nuevo.
  78. Decirle a un chingo de gente que hace mucho no veo “hay que comer un día” y jamás hacerlo.
  79. Lavarme menos las manos después de ir al baño.
  80. Decir que me voy a dejar el pelo largo, hartarme y cortarmelo al mes.
  81. Pasar de Medium a Large por gordo.
Feliz 2011, ojalá sean más productivos que yo.
Los quiero.